30.8.08

VIII. Londres y el "ACE CAFE" (IOM, martes 26)
















(> continuación) Tras desayunar unos muffins con zumo en una cafetería de la cadena Costa Coffe, proseguimos camino a Londres. A pesar de las duchas diarias, yo iba hecho un guarro. El sotomono que siempre he utilizado bajo el cuero se había convertido en un "chotomono", porque después de 8 días sin lavar, cantaba la Traviata de Verdi que daba gusto. Entre el hedor, y los 4 años de uso, al llegar a Madrid no me quedó más remedio que tirarlo. Como calculé un poco mal, con esto de minimizar el equipaje, los dos últimos días tuve que reutilizar calzoncillos y calcetines que todavía estuviesen decentes.

A una velocidad constante de 5.000 vueltas, la tranquilidad se apoderaba de mí. El ronroneo inmortal de mi 851 hacía que de vez en cuando me quedase en “pause” encima de la moto, dejando que mi mente divagase a placer. Mi cabeza no paraba de reproducir el tema que había escuchado en la cafetería, que no era otro que The Boxer (Simon & Garfunkel,1969); cuantas más millas recorría más alto sonaba. Yo flotaba en una especie de viaje en el túnel del tiempo, observando desvíos existencialistas hacia lugares tan emblemáticos como Coventry (lugar donde se fabricaron las primeras Triumph), el circuito de Silverstone o el estadio de Wembley. Tras hora y media por la M40, enlazamos con la North Circular por la salida A406. Al principio nos pasamos, pero un mensajero nos dio las directrices exactas para retroceder sin perdernos. Estábamos muy cerca...

A las 12 llegamos. Todavía me temblaba el pulso cuando aparcamos delante de los 8 enormes ventanales con 24 cristaleras cada uno. Me doy la vuelta y miro hacia arriba. Unas letras plateadas sobre fondo negro flanqueadas por el conocido símbolo del trébol no dejan lugar a dudas: ACE CAFE LONDON. Recorro a pie todo el contorno del alargado edificio de ladrillos blancos que, si bien ha sufrido dos reconstrucciones a lo largo de su existencia, guarda muchas similitudes con aquel que hizo famosos a los Rockers y creó el segmento café-racer. Patrocinio de Castrol y Peavey electronics, un reloj de aguja en la fachada y 5 mástiles sin bandera en la azotea. Todo está tranquilo, hoy no hay ninguna concentración.
Sí, 2008 es el 70 Aniversario del Ace Café y nosotros estamos aquí para verlo. Inaugurado como cafetería en 1938, sus servicios fueron ampliados posteriormente a gasolinera y lavado de coches. Durante la II Guerra Mundial el edificio fue bombardeado, luego se reconstruyó y se reabrió en 1949. 20 años más tarde se cerraría de nuevo pero el espíritu esas dos décadas permanecería en la memoria para siempre. Mark Wilsmore, su actual dueño lo resucitó en 1993, espero que por muchos años...

Me adentro en un local de suelo ajedrezado con paredes amarillas y mucho sabor retro-moderno. Barra de aluminio, pizarras, banderines, mesas de madera, una Jukebox, máquina tragaperras y futbolín. Sobre el pequeño escenario, un par de Triumph y al lado, un espacio para gastar libras en merchandising. Motos, velocidad y Rock ‘n’ Roll... ¿hay algo mejor?
Una restaurada y carminada camarera rubia de bote me sirve la ansiada Pepsi. Mientras tanto, el tema Funkytown (Lipps INC, 1980), se entremezcla con las ondas acústicas de otras camareras que sirven los platos a voz en grito. Miro el asfalto a través de la cristalera y me teletransporto a esa época en la que la contracultura rocker inundaba la sociedad. Aquellos jóvenes rebeldes con tupé, chupa de cuero y tachuelas, con sus máquinas inglesas artesanales, reclamando un nuevo modo de ver la vida. Triton, Tribsa, Tribsaton, Norbsa, Norvin... llevaron el fenómeno café-racer al límite de su concepto. La mayoría de ellos participaba en carreras clandestinas por las calles aledañas para poner de manifiesto su valentía y buen hacer mecánico. El que llegaba primero sin que la canción de la Jukebox se hubiese acabado era el ganador. Como no se usaban los cronómetros, el minutaje de la canción era la que mandaba. En la planta de arriba se encuentran los baños, junto a un pasillo de magníficos posters con todo lo referente al Cafe: historia, motos, películas, música, noticias de periódicos, etc. Una zona para deleitarse... (+)

1 comentario:

álvaro dijo...

El puchero rojo en la puerta del ACE, es una forma de calentar a los ingleses, o que? jajajaja
preciosas fotos